Hay un príncipe niñoque vuela entre los mundos
buscando nuevos cielos
con nuevos horizontes
que contempla extasiado
el gran mar estelar
El príncipe se aleja
de su brillante rosa
amada e imposible.
Llorando por los días
lejanos y marchitos
que ya no volverán.
Quizás si hubiera sido
más dulce e indulgente
si hubiera perdonado
sus múltiples reproches
quizás de haber sabido...
quien sabe si quizás...
Pero el príncipe , solo,
prosigue su camino
mirando las estrellas
olvidado y herido
con los ojos nublados
por lágrimas de sal.


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